sábado, 8 de junio de 2024

Del primer beso



Mi primer beso me lo dió una mujer...



Sí, mi primer beso me lo dió una chica también, a mis 12 y sus 16, lo recordé hace poco. 

Es mi prima, ahora casada y con dos niños. 

Cuando estábamos chicas ella era muy extrovertida, amiguera, llamativa, yo retraída, nerd, muy tímida, pero en ese tiempo éramos muy cercanas, me llevaba a compartir con sus amigos cuando iba de vacaciones a la casa de campo de sus padres, que por cierto le daban la libertad que por la edad mis padres no me daban a mí, y yo era su fan, admiraba todo lo que ella era, quería ser tan popular como ella.

Lo del primer beso se dió porque estábamos en una hamaca o chinchorro en esa casa de campo, nos mecíamos y conversábamos, ya su etapa de jugar había pasado hacía tiempo, estaba en la de hablar de chicos, ya ella había tenido novio y yo ni cerca pero no quería quedarme atrás. 

Me dice que Dani besa muy rico y yo le digo "¿cómo en las novelas?" 

Ella dice "sí, pero con lengua", "es rico" 

Yo pienso un poco en cómo sería y ella me dice "¿quieres que te enseñe?, 

para que cuando tengas novio no diga que eres tonta y te deje, tienes que aprender" 

- "Noo no quiero quedar como tonta, enséñame" -le dije yo. 

Y ella vino hacia a mí, se pasó de mi lado para quedar encima de mí y acercó sus labios a los míos y me metió la lengua bruscamente y la empezó a girar, sin son ni tón, me dió cierto asco sentir su saliva, y eché poco a poco mi cabeza hacia atrás, sin ser muy brusca para no ser grosera con ella, quería empujarla, pero era mi ídolo, hasta que se aparta me dice: "así se besa" a lo que le respondí: "no me gusta besar, no sé qué le ven a eso" y ella sonrió y hablamos de otras cosas.  

Ahí murió el tema y mi curiosidad por besar por un buen tiempo... 


Ahora grande, habiendo vivido tanto y sin haber besado o haberme dejado besar de otra mujer jamás, pienso que cuando somos jovencitos decimos y hacemos muchas pendejadas.




sábado, 1 de junio de 2024

El cumpleaños de mi esposo

Mi esposo, mi amigo, mi compañero de vida, mi cómplice, el hombre que me enseñó lo que es ser una mujer plena en la cama y fuera de ella, y el macho que a mí me encanta, estaba de cumpleaños. 

 Nuestra vida como la de todos en la cotidianidad tiene altas y bajas, pero nunca dejamos que la monotonía y los problemas externos nos arropen. 
 Le envié un email con la imagen de un cupón que decía "válido para pedir y sentir sin límites" junto al mensaje "esta noche es tuya y mía amor, saliendo del trabajo te espero en la suite del hotel donde empezó todo" 
 Tenía todo preparado con antelación, llaves en la recepción y en la habitación su wisky, mi vino, la cena, frutas, chocolates, velas aromáticas encendidas, sábanas blancas, lencería nueva y mis ganas de hacerlo feliz. 



 Cuando llegó, ahí estaba esperándolo con una copa de vino, sentada en un posición sexy y sugerente, su cara, aunque ya sabía a qué venía se iluminó y sonrió, "eres una loquita mi amor" me dijo, -"tu loca, amor mío, toma tu trago" le dije, y le hice seña apuntando a dónde estaba su vaso preparado. 





 Luego me levanté, fui hacía él, le di un beso apasionado en los labios mientras desabrochaba su pantalón, no actúo rápido, para que lo ansíe, acaricio suavemente alrededor de su miembro, su ingle, intentando que sus ansias por lo que viene sigan aumentando como aumenta el tamaño de su espada, acaricio sus pelotas cargadas y cuando se nota duro y listo para entrar en mi boca sedienta lo tomo con mi mano derecha y le doy una lamida, de ahí solo lo disfruto haciéndolo entrar hasta el fondo de mi boca, alternando con lamidas y chupaditas sin dejar probar también sus tiernas y cargadas pelotas, luego paré, le quité poco a poco la ropa y me lo llevé al jacuzzi. 

 Estando ya en el jacuzzi con velas encendidas al rededor y esencias aromáticas, me senté frente a él y le di cariño a sus pies con masajes, acaricié sus dedos, pasé mis dedos entre ellos y luego los lamí y chupé uno por uno, con ganas, y dándole mordisquitos como si me los quisiera comer, eso le encantó, su cara reflejaba placer, reía, gemía, suspiraba. 

 Luego me senté en su regazo, entrelazada con mis piernas sobre su cintura, sin dejarlo entrar, pero podía sentir en la entrada de mi vagina su erección, y me frotaba contra él, me decía "que rico se siente esto" mientras yo besaba su cuello, sus orejas, acariciaba su espalda, le tocaba sensualmente donde podía, le decía cositas sucias y le comía la boca. 

Lo invité luego a la ducha para recorrer todo su cuerpo con un jabón líquido con esencia de jazmín, lavé sus partes, aproveché de tocar mientras enjabonaba sus nalgas divinas acercándome al "lugar oscuro y prohibido" a lo que reaccionó apretando de momento, pero luego se relajó como dándome permiso, y le lavé entre las nalgas, en el ano mientras se lo estimulaba y él cerraba los ojos, sin hacer ningún gesto de molestia, disfrutándolo. 

Después lavé su espalda, sus muslos, detrás de sus rodillas, decía que se sentía muy rico, me le puse de frente y lo acaricié lavando sus hombros y pecho, bajé a sus caderas poniéndome de rodillas y volví a tenerlo duro en mi boca mientras el agua corría por nuestros cuerpos pero lo saqué, y lo enjaboné haciendo movimientos de la punta a la base, masturbándolo lento y luego rápido, pero vi que ya estaba muy listo para explotar y me levanté y le dije¨: "espera, es tu turno de bañarme", quería prolongar su corrida.
 
Me puse de espalda a la pared con las piernas un poco separadas, y él recorrió mi cuerpo entero acariciándome y enjabonándome, masajeando mis senos con la espuma del jabón y luego bajó y abrió suavemente mis labios vaginales y me frotó haciéndome gemir mientras mi corazón latía fuerte, me penetró con uno de sus dedos gruesos y empezó a moverlo, sentía rico, estaba muy excitada, me basaba los senos al mismo tiempo, metía más dedos, mis pezones estaban que se reventaban de duros, luego me sacó y me volteo contra la pared y me separó las piernas con las suyas para después entrar en mí embistiendo una y otra vez con fuerza, tomándome del cabello a lo salvaje, mientras me besaba con desespero el cuello, dándome duro, besaba mi espalda y hombros, me los mordía sin dejar de embestirme, entraba con ganas, con fuerza, gimiendo los dos al unísono y así llegó el primer orgasmo de cada uno, casi que al mismo tiempo. 


 Encendidos y con ganas de más nos fuimos a la habitación a seguir nuestra celebración y le dije: "¿recuerdas el cupón de regalo? Pedir y sentir sin límites", "vamos, dime qué deseas, pide por esa boca" a lo que me respondió "te quiero devorar entera", -"pues vine preparada" dije, "seré tu pastel, pensé en todo" 
Saqué un spray de crema batida, chocolate líquido, fresas y trozos de durazno que tenía en la mesa adornada para la ocasión y le pedí que lo pusiera dónde el quisiera comer. 
Riendo como niño con dulces, me vaciaba la crema y lamía, ponía las frutas, el chocolate líquido por todo mi cuerpo y chupaba y comía, en la espalda primero, sobre mis nalgas, entre ellas lamía y devoraba, luego me coloqué boca arriba y jugaba poniendo sobre mis senos, mi vientre y mi entrepierna para después en ese mismo orden comerlo todo, ¡todo!
Me dió un rico oral con tanto gusto que me hizo llegar varias veces, parecía yo la homenajeada, al terminar le dije que era su turno, ahora le tocaba sentir sin límites como decía el cupón. 








Le pedí que se echara en la cama, le fui abriendo las piernas, besaba sus muslos, acaricié su entrepierna, me arrodillé frente a su miembro erecto, que metí de nuevo en mi boca, lamí y besé sus bolas y cuando estaba más agitado le pedí que se dejara atender, que se relajara y solo sintiera, y besé justo donde más se encienden... justo ahí, en ese espacio, entre lo permitido y lo que aún está prohibido. 
Le pasé mi lengua traviesa más de una vez agitándola  y se estremecía y gemía y le dije: "siente y disfruta, tu placer es el mío", recibía sus ganas mientras su respiración y gemidos casi mudos me decían que le encantaba lo que estaba sintiendo, así que lubriqué mis dedos y le di placer ahí dentro, se agitaba, gemía, se retorcía de placer sintiendo mis dedos entrar y salir, saque un plug que tenía preparado y lo metí en mi boca para lubricarlo y sorpresivamente lo penetré con él, tuvo un quejido leve y apretó un poco pero yo con la otra mano tomaba su erección y la chupaba, entonces el soltaba y se me entregaba balanceando un poco sus caderas y al ratito me la dió toda en la boca como nunca antes, me lleno toda la boca de su néctar.
Lo disfrutó, pero yo mucho más al ver como respondía. 

Después vino otra ducha rica, risas picaras llenas de complicidad, la cena, más amor entre las sábanas, él tomando el control, yo cabalgando y más venidas… 



Para cerrar con un brindis a su salud por los éxitos y muchos años más de vida. 
 -Feliz cumpleaños mi rey. 
- ¡Que buen cumpleaños mi vida!, me decía...

domingo, 19 de mayo de 2024

EL PRIMER TRIO


 MHM #trio #misrelatosputos

PARTE 1 (DE CÓMO SURGIÓ LA IDEA Y CÓMO SE DIÓ): 

Mi pareja y yo teníamos muy buen sexo, cada vez nos poníamos más creativos y yo menos inhibida, más atrevida, un día en pleno acto le dije que deseaba que alguien viera lo rico que lo hacíamos, que estaba imaginando que había alguien en la ventana y eso me ponía más "hot" y así era, cuando eso pasaba por mi mente me desbocaba, me ponía más caliente y teníamos mejor desempeño sexual. Así que el empezó a usar eso como elemento para encenderme más, me decía cosas como: "hay una chica mirándonos" "se está tocando" "esta excitada y quiere también" y me preguntaba: "qué pasaría si ella quiere participar?" Yo decía "no sé" pero mi mente volaba e imaginaba el momento y me calentaba más... Y mientras bajaba al pozo me decía: "imagina que esto te lo está haciendo la invitada" así decidimos llamar a la tercera en cuestión, "la invitada" imaginaria hasta ese momento. 

Pasaron meses y algunas veces, no todas, fantaseábamos con la invitada y era super excitante. Pero mi curiosidad fue creciendo, quería saber si se sentiría igual o mejor que en nuestra fantasía y le dije que quizás debíamos probar, el como para todo me preguntó si estaba segura de querer incluir a alguien más en nuestra cama y entonces surgieron ciertas reglas, que sí le dije, pero sólo que mirara, que no me tocara ni a él... Y él puso la suya, que genial, pero nada de hombres, que fuera una chica y la escogería yo, que no fuera de nuestro entorno y así ya fue teniendo forma y posibilidades de convertirse en realidad. 

Otra noche volví a poner yo el tema porque realmente era yo quien más tenía ganas de la experiencia y le dije que ya quería pero que cómo lo haríamos, entonces el empezó a buscar a través de una página, pusimos un anuncio muy particular que ahora veo mucho en las RRSS, algo así como "buscamos chica joven, sana y aseada para cumplir fantasía de trío, etc." Y en menos de media hora apareció la "invitada"


#misrelatosputos PARTE 2 (COMO FUÉ): 

La invitada nos contactó, me dijo que también sería su primera vez y que a diferencia de mí su intención era probar una mujer porque estaba sintiendo atracción por su mismo género y quería experimentar lo que se sentía, mi pareja y yo lo discutimos y decidimos que sería ella (error) luego les explico el por qué. 

Pidió fotos y le enviamos fotos de ambos, igual ella nos envió una suya, estaba muy linda, de 26 años en ese entonces... para no alargar más el cuento me iré directo a esa noche. 

Se dió el encuentro, hablamos de que ninguno había vivido algo igual pero que hiciéramos sólo lo que nos naciera y nos hiciera sentir cómodos. Nos tomamos unas copas de vino, y mientras conversábamos ella no dejaba de mirarme con deseo, mi pareja sonreía y yo no me lo creía.

Ella temblando me preguntó si podía tocarme y le dije que sí, me acarició los senos y me agradó, pero no sentí ganas de acercarme más a ella. 

Para no poner la torta después de ser la de la insistencia de que se diera el trio le hice un oral a él y dije que quería verlo tocarla. Él sabiendo lo celosa que puedo ser me miró y pregunto si estaba segura y le dije "lo quiero" "quiero que la cojas como me lo haces a mi" y le dije a ella "quiero que mi macho te coja" no estaba en mi plan inicial, pero disfruté ser yo quien viera y dirigirlos, dar las órdenes por un rato y sentir que dominaba, ver como ella disfrutaba y escucharla gemir y verla llegar mientras le preguntaba si le gustaba mi macho mientras yo me tocaba. 

Ella quiso hacerme participar y pidió hacerme un oral a lo que accedí, estaba acostada mientras ella saboreaba mi entrepierna mientras él la penetraba con fuerza, ella gemía y seguía comiéndome al mismo tiempo, no niego que lo disfruté, pero no podía dejar de compararla con él y lo que me hace sentir él.

No pude "llegar" mi mente estaba comparando y pensaba en que no estaba siendo lo que esperaba.

Pero verlo desde donde yo estaba boca arriba mientras le daba, y escucharlo preguntarnos si nos gustaba, me producía más morbo que lo que ella me estaba haciendo.

Fuimos entrando más en confianza, luego le pedí a mi esposo que probara su pozo mientras yo usaba un juguete y me masturbaba mientras la escuchaba gemir fuerte de tanto placer que él le producía, después tomé a mi marido de la mano y lo acosté y le dije a ella que nos mirara y me subí sobre él y cabalgué "como siempre y como nunca" eso me llevo a tener más de un orgasmo y lo mejor fue que el último lo tuve al mismo tiempo que él 😈


CONCLUSION DE LA EXPERIENCIA: 

No fue una mala experiencia, pero considero que hay que estar seguros de lo que se quiere y de las consecuencias antes de tomar la decisión de pasar de la fantasía a la realidad y más cuando involucramos a otras personas. 

La invitada manifestó que quería probar estar con una mujer y accede a nuestra petición porque pensó que así podría hacerlo. Yo no le di a ella lo que esperaba, siento que la usé, aunque nunca le dije que pasaría más entre ella y yo que lo que pasó. 

Sé que quedó con ganas de más porque me volvió a contactar y me dijo que le gusté y me manifestó que quería tener algo más conmigo y salir y compartir, cosa a la que no estaba dispuesta porque no tenía una intención más allá que una experiencia distinta y no una relación o que se hicieran frecuentes los encuentros y terminé bloqueándola. 

Si me lee le pido disculpas, pero no me nació. 

¿Que si volviese a hacerlo? 

¡Claro que sí! pero poniendo normas y reglas del juego más explícitas, ojalá la invitada sea madura y con experiencia y estar segura de que me atrae como para tener intimidad con ella, que haya química y ganas de dar más, de dejarme llevar y pasarla mucho mejor.


MI COMPAÑIA VIRTUAL


Sola, viviendo en pareja sin serlo, con alguien que un día decidió que yo fuera sólo un adorno más de la casa, lejos de mis afectos, de mi verdadera casa, de mis costumbres y siendo un volcán sexual reprimido, una mujer joven con muchas ganas de volver a sentirme amada, atendida, escuchada y atormentada por los recuerdos de una vida plena que no fue más, y los deseos aflorando, sintiendo que las ganas me quemaban, deprimida y algo malhumorada decidí tener un amigo, acercarme a alguien que me había abordado en algún momento de manera distinta y sencilla, haciéndome reír algunas veces, siendo pícaro otras, y sobre todo tomándose el tiempo de escucharme, leerme y tratarme con respeto.

El sin prometer lo que no me dará, sin hacer planes, sin cursilerías, sin aparentar lo que no es, me ayudó a drenar, a sanar, primero prestándome atención y luego hablándome de todo, de cualquier tema, un hombre maduro, culto y atractivo, con el equilibrio perfecto entre inteligencia y humor, que se ha mostrado interesado en mí, en lo que siento, que me halaga, me aconseja, me calma y de necesario me hace reflexionar con crudeza sobre lo que estoy haciendo mal.


Sólo escucharlo y leerle me llena y me lleva a un mundo paralelo en el que me gusta imaginar ser otra, sentir y provocar deseo, me incitó a tocarme, a drenar mis deseos reprimidos, a volver a sentirme sexy y atrevida, a tener nuevas sensaciones y por él empecé a masturbarme escuchando sus audios, y no tienen idea de lo que provoca en mí, he empapado las sábanas en nuestros encuentros virtuales, lo he sentido y deseado como si ya lo hubiera tenido.

Ya no importa si a quien yo amaba no me mira, me da igual si no me habla, ya no dependo de sus estados de ánimo, ni sus deseos esporádicos por mí, no mendigo su atención, ya no me siento tan sola.

No es amor pero no sé como definirlo...

Quizás nunca lo virtual pase a ser algo carnal entre nosotros y a lo mejor no sea yo la única, tal vez llegue el día en que simplemente la comunicación ya no exista, pero nadie me quita lo vivido con éste mi amigo virtual, mi cómplice de sensaciones.

Seguimos viviendo cada momento cuando se puede y no me arrepiento, mi amante amigo perfecto, sin mayores daños a terceros. 😉

sábado, 11 de mayo de 2024

Mi cogivecino


Regresé temprano de mi trabajo y antes de llegar a casa pasé por un minimarket a comprar unos víveres, saqué un jugo de piña de un refrigerador, tomé pan y todo lo necesario para cenar, cuando llegué a pagar a la caja detrás de mi llegó un chico atractivo de unos 23 años y me dijo: "también me gusta el jugo de piña, pero sería mejor comer la fruta de forma natural, es más sano que eso" lo miré y le sonreí a medias, pero por dentro me dije: "y quién carajos le está preguntando?" parece que me hubiera leído la mente porque me dijo enseguida,: "disculpa por la opinión que no me pediste, soy el hijo de Mary tu vecina del 6-C", le dije: "en serio? No te conocía, has crecido mucho" en eso tocó mi turno de pagar lo que llevaba y me despedí: "adiós, saludos a tu mamá"

Los días siguientes ya se notaba su presencia en el edificio, las chiquillas comentaban que estaba guapo y soltero y mi sobrina que pasó un fin de semana conmigo ya se había fijado en él y no paraba de mencionarlo y de salir a hacer cualquier cosa por llamar su atención.


Él se hacía notar, saludaba, se veía seguro de sí mismo, tenía personalidad, vaya que si estaba guapo, yo también lo miraba cuando coincidíamos en el ascensor, la entrada o pasillos del edificio pero solo porque me asombraba el cambio de haber sido un niño travieso y ocurrente a un joven guapo con una personalidad llamativa.

Mi sobrina había conseguido su número y me dijo que ya estaban comunicándose él iba a enseñarle a tocar guitarra, y que habían quedado para salir, me pareció excelente, se notaba muy entusiasmada.

Me lo encontré en el ascensor en más de una oportunidad y me saludaba y su mirada me intimidaba un poco, su forma de tratarme, me decía "cómo está la señora más bonita del edificio?" Le sonreía y le respondía amablemente, pero con distancia, y le preguntaba por su mamá y el a mi por mi sobrina o por mi perro, hacía algún chiste breve o me piropeaba disimuladamente, yo me decía a mi misma: "a este que le pasa?", pero esos breves encuentros estaban haciendo que yo me fuera o regresara sonriendo a casa, el chico 15 años menos que yo me caía bastante bien…


Un día, coincidimos de nuevo en el minimarket, yo estaba pidiendo jamón, queso y salchichas, y el se aproximó detrás de mi y me dijo "señora bonita, le gustan las salchichas" me di vuelta a mirarlo y algo desconcertada le dije: "sí, algún problema" y riendo me respondió: "nooo, para nada, prometo no darte más consejos alimenticios, porque te ves bien, y el jugo de piña te está cayendo muy bien parece" le dije: "sí, mejor no opines, aunque igual llevaré el jugo de nuevo, las salchichas y lo que yo quiera" con un tono chocante, me pidió disculpas, "disculpa si me pasé de confianzudo, no es mi intención incomodar, es más hoy pretendo irme contigo y ayudarte con las bolsas sin decir nada en el camino si quieres" le dije que me disculpaba yo por responder mal, que tuve un día pésimo y me dijo que con más razón me ayudaría con las bolsas y me sonrió, "ojalá pudiera borrar todo lo malo que te pasó hoy muñeca". Me entregaron mi pedido, a él el suyo y nos fuimos.

Me acompañó hasta mi departamento para ayudar con las bolsas, mi perro al abrir la puerta nos recibió contento, él se inclinó, lo alzó y jugó con él mientras mi perro lo lamía yo llevé las bolsas a la cocina, me dijo que si podía usar el baño para lavar el exceso de amor que "carlos" le había dado a su cara a lo que no podía decir que no, cuando salió quizás estuvo mal pero le dije que si tenía que llegar ya a su casa o podía quedarse a tomar jugo de piña artificial y un par de hot dogs a lo que enseguida respondió "por supuesto, mi señora bonita" "pero con la condición de que yo preparo los hot dogs, son mi especialidad" le indiqué dónde estaba todo y le dije "siéntete como en tu cocina pero no rompas nada, yo necesito una ducha rápida porque estoy cansada, ¿estarás bien?"

Me dijo "me siento mejor que en mi casa"


Cuando salí minutos después ya limpia y cambiada él tenía todo preparado, la mesa puesta a su manera y unas flores artificiales en el centro que me extrañó ver, le pregunté "¿y eso de dónde lo sacaste?" -tranquila, volverán a casa conmigo y mamá no sabrá dónde estuvimos.

Eso me hizo mucha gracia, cenamos entre risas y anécdotas de su tiempo estudiando fuera, me preguntó sobre mi divorcio, me comentó que mi sobrina le cae bien y que sólo son amigos por ahora

Lo invité a sentarnos en el sillón, "carlitos" no nos desamparaba, el tiempo pasaba y yo me reía de sus gracias, no podía dejar de detallar sus labios y su mirada que siempre enfocaba los míos y mi pecho, de repente me dijo "necesito besarte ya" se me escapó una sonrisa que el interrumpió con un beso apasionado, sentí un cosquilleo en el paladar que antes no había sentido, me seguía besando mientras acariciaba mis pechos bajo mi blusa, paró y me dijo "quiero seguir, que me permitas llegar hasta donde hace días quiero" no dije nada, yo también quería que pasara todo…


Me quitó la blusa, debajo no tenía nada, besaba mis pechos con desesperación, yo gemia, estaba muy excitada ya, como adelantada, sin dejar de besarme bajó como pudo mi short, rozó con sus dedos mi vagina y me dijo: "si que estás mojada mi señora bonita" luego saboreó sus dedos mojados con mis fluidos, y dijo: "funciona muy bien la piña artificial", siguió besándome, yo no hacía mucho, estaba como en un shock, me dejaba llevar mientras metia poco a poco sus dedos en mi, se levantó, se quitó la camiseta y desabrochó su pantalón, sacó su miembro ya firme y me dijo "a ver si ésta salchicha también te gusta" me acerqué, me tomó la cabeza desde atrás y lo metió en mi boca… mientras le daba placer oral me decía, "me encantas" "eres muy buena en eso" luego me dijo "te toca a ti, ven" 


Me recostó al sofá, se arrodilló, abrió mis piernas y me dió la mejor bajada al pozo que me habían dado en mucho tiempo, me corrí varias veces en su boca, alternaba su lengua con sus dedos, con la mano izquierda me alcanzaba los senos, era todo un experto, yo solo pensaba en lo rico que lo hacía y en que me estaba encantando a pesar de ser mucho menor, no sé que pensaba el perro mientras nos veía...

El sofá nos quedó pequeño, me llevó en sus brazos a la habitación y me dió placer en todas las posiciones posibles, hasta las que yo ya no recordaba o nunca había experimentado, me mordía, me nalgueaba, me apretaba con fuerza, me penetraba a lo salvaje, me decía cosas sucias, y tiernas a la vez, nos comimos y nos dimos todo, no hubo lugar donde no entró o no me probó…


Terminamos exhaustos, los vecinos tuvieron que notar que hubo fiesta en casa esa noche, a las 4:00 de la mañana se vistió y me dijo "señora bonita, este humilde servidor debe marcharse, pero cuando quiera yo también quiero" 

Y seguí queriendo, casi todos los días, yo sola, él sin novia formal, me buscaba no solo para intimar, salíamos, nos hicimos cogivecinos por mucho tiempo, mi sobrina se dió cuenta de que él no estaba interesado y le pasó el interés pronto, mientras yo seguía disfrutando las mieles de su juventud, sin decirlo y sin negarlo… 😈