Regresé temprano de mi trabajo y antes de llegar a casa pasé por un minimarket a comprar unos víveres, saqué un jugo de piña de un refrigerador, tomé pan y todo lo necesario para cenar, cuando llegué a pagar a la caja detrás de mi llegó un chico atractivo de unos 23 años y me dijo: "también me gusta el jugo de piña, pero sería mejor comer la fruta de forma natural, es más sano que eso" lo miré y le sonreí a medias, pero por dentro me dije: "y quién carajos le está preguntando?" parece que me hubiera leído la mente porque me dijo enseguida,: "disculpa por la opinión que no me pediste, soy el hijo de Mary tu vecina del 6-C", le dije: "en serio? No te conocía, has crecido mucho" en eso tocó mi turno de pagar lo que llevaba y me despedí: "adiós, saludos a tu mamá"
Los días siguientes ya se notaba su presencia en el edificio, las chiquillas comentaban que estaba guapo y soltero y mi sobrina que pasó un fin de semana conmigo ya se había fijado en él y no paraba de mencionarlo y de salir a hacer cualquier cosa por llamar su atención.
Él se hacía notar, saludaba, se veía seguro de sí mismo, tenía personalidad, vaya que si estaba guapo, yo también lo miraba cuando coincidíamos en el ascensor, la entrada o pasillos del edificio pero solo porque me asombraba el cambio de haber sido un niño travieso y ocurrente a un joven guapo con una personalidad llamativa.
Mi sobrina había conseguido su número y me dijo que ya estaban comunicándose él iba a enseñarle a tocar guitarra, y que habían quedado para salir, me pareció excelente, se notaba muy entusiasmada.
Me lo encontré en el ascensor en más de una oportunidad y me saludaba y su mirada me intimidaba un poco, su forma de tratarme, me decía "cómo está la señora más bonita del edificio?" Le sonreía y le respondía amablemente, pero con distancia, y le preguntaba por su mamá y el a mi por mi sobrina o por mi perro, hacía algún chiste breve o me piropeaba disimuladamente, yo me decía a mi misma: "a este que le pasa?", pero esos breves encuentros estaban haciendo que yo me fuera o regresara sonriendo a casa, el chico 15 años menos que yo me caía bastante bien…
Un día, coincidimos de nuevo en el minimarket, yo estaba pidiendo jamón, queso y salchichas, y el se aproximó detrás de mi y me dijo "señora bonita, le gustan las salchichas" me di vuelta a mirarlo y algo desconcertada le dije: "sí, algún problema" y riendo me respondió: "nooo, para nada, prometo no darte más consejos alimenticios, porque te ves bien, y el jugo de piña te está cayendo muy bien parece" le dije: "sí, mejor no opines, aunque igual llevaré el jugo de nuevo, las salchichas y lo que yo quiera" con un tono chocante, me pidió disculpas, "disculpa si me pasé de confianzudo, no es mi intención incomodar, es más hoy pretendo irme contigo y ayudarte con las bolsas sin decir nada en el camino si quieres" le dije que me disculpaba yo por responder mal, que tuve un día pésimo y me dijo que con más razón me ayudaría con las bolsas y me sonrió, "ojalá pudiera borrar todo lo malo que te pasó hoy muñeca". Me entregaron mi pedido, a él el suyo y nos fuimos.
Me acompañó hasta mi departamento para ayudar con las bolsas, mi perro al abrir la puerta nos recibió contento, él se inclinó, lo alzó y jugó con él mientras mi perro lo lamía yo llevé las bolsas a la cocina, me dijo que si podía usar el baño para lavar el exceso de amor que "carlos" le había dado a su cara a lo que no podía decir que no, cuando salió quizás estuvo mal pero le dije que si tenía que llegar ya a su casa o podía quedarse a tomar jugo de piña artificial y un par de hot dogs a lo que enseguida respondió "por supuesto, mi señora bonita" "pero con la condición de que yo preparo los hot dogs, son mi especialidad" le indiqué dónde estaba todo y le dije "siéntete como en tu cocina pero no rompas nada, yo necesito una ducha rápida porque estoy cansada, ¿estarás bien?"
Me dijo "me siento mejor que en mi casa"
Cuando salí minutos después ya limpia y cambiada él tenía todo preparado, la mesa puesta a su manera y unas flores artificiales en el centro que me extrañó ver, le pregunté "¿y eso de dónde lo sacaste?" -tranquila, volverán a casa conmigo y mamá no sabrá dónde estuvimos.
Eso me hizo mucha gracia, cenamos entre risas y anécdotas de su tiempo estudiando fuera, me preguntó sobre mi divorcio, me comentó que mi sobrina le cae bien y que sólo son amigos por ahora
Lo invité a sentarnos en el sillón, "carlitos" no nos desamparaba, el tiempo pasaba y yo me reía de sus gracias, no podía dejar de detallar sus labios y su mirada que siempre enfocaba los míos y mi pecho, de repente me dijo "necesito besarte ya" se me escapó una sonrisa que el interrumpió con un beso apasionado, sentí un cosquilleo en el paladar que antes no había sentido, me seguía besando mientras acariciaba mis pechos bajo mi blusa, paró y me dijo "quiero seguir, que me permitas llegar hasta donde hace días quiero" no dije nada, yo también quería que pasara todo…
Me quitó la blusa, debajo no tenía nada, besaba mis pechos con desesperación, yo gemia, estaba muy excitada ya, como adelantada, sin dejar de besarme bajó como pudo mi short, rozó con sus dedos mi vagina y me dijo: "si que estás mojada mi señora bonita" luego saboreó sus dedos mojados con mis fluidos, y dijo: "funciona muy bien la piña artificial", siguió besándome, yo no hacía mucho, estaba como en un shock, me dejaba llevar mientras metia poco a poco sus dedos en mi, se levantó, se quitó la camiseta y desabrochó su pantalón, sacó su miembro ya firme y me dijo "a ver si ésta salchicha también te gusta" me acerqué, me tomó la cabeza desde atrás y lo metió en mi boca… mientras le daba placer oral me decía, "me encantas" "eres muy buena en eso" luego me dijo "te toca a ti, ven"
Me recostó al sofá, se arrodilló, abrió mis piernas y me dió la mejor bajada al pozo que me habían dado en mucho tiempo, me corrí varias veces en su boca, alternaba su lengua con sus dedos, con la mano izquierda me alcanzaba los senos, era todo un experto, yo solo pensaba en lo rico que lo hacía y en que me estaba encantando a pesar de ser mucho menor, no sé que pensaba el perro mientras nos veía...
El sofá nos quedó pequeño, me llevó en sus brazos a la habitación y me dió placer en todas las posiciones posibles, hasta las que yo ya no recordaba o nunca había experimentado, me mordía, me nalgueaba, me apretaba con fuerza, me penetraba a lo salvaje, me decía cosas sucias, y tiernas a la vez, nos comimos y nos dimos todo, no hubo lugar donde no entró o no me probó…
Terminamos exhaustos, los vecinos tuvieron que notar que hubo fiesta en casa esa noche, a las 4:00 de la mañana se vistió y me dijo "señora bonita, este humilde servidor debe marcharse, pero cuando quiera yo también quiero"
Y seguí queriendo, casi todos los días, yo sola, él sin novia formal, me buscaba no solo para intimar, salíamos, nos hicimos cogivecinos por mucho tiempo, mi sobrina se dió cuenta de que él no estaba interesado y le pasó el interés pronto, mientras yo seguía disfrutando las mieles de su juventud, sin decirlo y sin negarlo… 😈

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